SANTA ELENA. SUB TROPIC ADVENTURES

LA ISLA MÁS VIRGEN DEL PLANETA: EL SUEÑO DE TODO BUCEADOR

Santa Elena, una isla volcánica remota en medio del Atlántico Sur es, quizás, uno de los destinos mejores y más sorprendentes de todo el planeta. Posee muchísimos atractivos para el buceo: vida marina diversa y abundante con multitud de especies endémicas, ocho pecios históricos, cuevas, arcos, fondos prácticamente vírgenes e intactos, excelente visibilidad de 30 m. y, sobre todo, grandes pelágicos entre los que destaca el tiburón ballena. Un destino sorprendente y …. el sueño de todo buceador!!

Todo el año

11 días - 10 noches

Desde 1 pers.

Precio desde

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  • Día 01. Salida desde el Aeropuerto Internacional de Madrid o Barcelona con destino Johannesburgo. Llegada al Aeropuerto Internacional de Johannesburgo. Traslado al hotel. Régimen de alojamiento y desayuno.
  • Día 2. Traslado al aeropuerto de Johannesburgo para tomar vuelo de Airlink con destino isla de Santa Elena. Llegada al aeropuerto de Santa Elena. Traslado al hotel Blue Lantern, en Jamestown. Régimen de alojamiento y desayuno. Presentación en centro de buceo Sub Tropic Adventures.
  • Días 3 a 7. Programa de 10 inmersiones durante 5 días en puntos de inmersión en la isla de Santa Elena con Sub Tropic Adventures.
  • Día 08. Día libre para realizar múltiples actividades y conocer la isla.
  • Día 09. Desayuno y, a la hora convenida, traslado al aeropuerto de Santa Elena para tomar vuelo de Airlink con destino Johanesburgo. Llegada al Aeropuerto Internacional de Johannesburgo. Traslado al hotel. Régimen de alojamiento y desayuno.
  • Día 10. Traslado al aeropuerto de Johannesburgo para tomar vuelo con destino Madrid o Barcelona.
  • Día 11. Llegada al Aeropuerto Internacional de Madrid o Barcelona. FIN DEL VIAJE.

EL BUCEO EN LA ISLA DE SANTA ELENA

Santa Elena es un destino de buceo muy especial, con muchos atractivos para ofrecer todo tipo de buceadores y también para hacer entre inmersiones. La mayor parte de los puntos de inmersión se sitúan en el lado protegido de corrientes en la costa noroeste (a sotavento) de James Bay, con arrecifes rocosos largos y poco profundos (10-20 m. de profundidad), muy poca marea o corriente y con una temperatura del agua que oscila entre 20 y 28 grados en los meses de verano. También se puede bucear a barlovento de la isla, en inmersiones como Speery Island o Barn Ledge, donde la vida marina es mucho más abundante, cuando las condiciones son las adecuadas. Podemos encontrar muchas especies de peces diferentes, una gran vida macro muy interesante, buceo en cuevas y algunos grandes restos de naufragios. Y, cómo no, la posibilidad de ver algunos de los animales marinos más grandes del mundo, tanto por encima como por debajo del agua. Podemos afirmar que Santa Elena es uno de los mejores destinos del mundo y no sólo por la vida marina abundante sino que, además, sus fondos permanecen prácticamente vírgenes, el lecho marino está intacto en su entorno natural y la visibilidad, de hasta 30 metros, es excelente casi todo el año. La vida marina se ha mantenido intacta durante milenios, sin ser molestada lo más mínimo por la actividad humana y evolucionado en un aislamiento tranquilo del resto del mundo.

Santa Elena presenta 780 especies de las que al menos más de 50 son endémicas. Éstas incluyen incluyen 16 de peces y 40 de invertebrados. Uno de ellos, el pez mariposa de Santa Elena (Chaetodon sanctaehelenae), es uno de los más fascinantes. La isla alberga al menos 37 especies de corales y otro cnidarios, 27 tipos diferentes de esponjas, 223 de moluscos, 44 especies de estrella de mar y una amplia variedad de peces, desde el pez ángel endémico hasta nudibranquios, morenas, pulpos, jureles, atunes, wahoos … Además, es frecuente la presencia de tortugas, delfines y mantarrayas de la especie Mobula tarapacana.

Se observan regularmente tortugas verdes y carey durante todo el año. La Isla Ascensión, a unas 700 millas de distancia al norte de Santa Elena, es un lugar de anidación para ambas especies y, aunque no hay anidación en Santa Elena, las tortugas también pasan por aquí inevitablemente. Existe también una población residente de delfines manchados y regularmente vienen a jugar con las olas de proa de los barcos, en manadas que pueden sumar cientos. Los delfines nariz de botella también se encuentran comúnmente alrededor de la isla.

Entre junio y diciembre de cada año, las ballenas jorobadas visitan las aguas de Santa Elena. Las madres con sus crías individuales son vistas a partir de julio, lo que sugiere que estos cetáceos viajan aquí para dar a luz, destacando aún más la importancia del ambiente marino de Santa Elena y la necesidad para su protección.

El buceo es muy sencillo y la mayoría de las mejores inmersiones se encuentran a menos de 15 minutos en barca. De hecho, es la actividad favorita para los locales después del trabajo.

En 2016, se designó oficialmente una zona de 200 millas náuticas alrededor de la isla como Área Marina Protegida (AMP). La pesca, como uno se puede imaginar para una isla aislada, es importante para la economía local, pero los pescadores tienen que estar acreditados y los peces solo se pueden pescar con una caña, prohibiéndose las redes y redes de arrastre.

El octogenario Graham Sim es considerado el padre del buceo y la conservación en Santa Elena. Dice que la primera vez que se sumergió en estas aguas, usando una máscara y tubo difíciles de conseguir entonces, se sorprendió por la profusión de la vida marina. El interés de Sim por estos fondos, cambió la vida y transformó el futuro de Santa Elena.

Formó el Skin Diving Club y luego el St. Helena Dive Club, abandonó la pesca submarina y comenzó a enseñar a los “jóvenes santos” (como se llama a los lugareños) a bucear. También se formó como oficial de pesca y comenzó a implementar las primeras medidas de conservación de la isla.

EL MAJESTUOSO TIBURÓN BALLENA

La temporada de los tiburones ballena se extiende de diciembre a marzo, cuando pueden congregarse hasta 50 enormes criaturas adultas en grandes grupos alrededor de la isla. Se trata de un fenómeno que ocurre en muy pocos lugares en todo el mundo.

Esta reunión anual inusual de tiburones ballena maduros es un gran atractivo para los buceadores. Por ello, la St Helenian Environmental Management Division, bajo las buenas manos de Elizabeth Clingham, ha tomado medidas para regular cómo las personas pueden interactuar con los tiburones ballena. Quieren evitar los errores cometidos en otros destinos de todo el mundo, donde en algunos casos las ganancias se han antepuesto a la conservación al explotar la megafauna. En este sentido, no está permitido bucear con los tiburones ballena o, más específicamente, saltar al agua usando equipo de buceo en un área donde los tiburones se están congregando. No obstante, los buceadores los ven regularmente durante la temporada en alguna de las inmersiones. Los mejores encuentros son en snorkel, cerca de la superficie, cuando los tiburones ballena se alimentan o simplemente toman el sol.

PECIOS EN SANTA ELENA

Como nos podemos maginar, en una isla tan remota y con una larga historia marítima, han habido algunos naufragios en esta área. En efecto, la isla cuenta con ocho barcos intactos accesibles a los buceadores. Uno de los más famosos es el Papa Nui, un barco de pasajeros de 130 m. de largo que se dirigía a Australia desde el Reino Unido, que se incendió en septiembre de 1911 antes de poder llegar al puerto de Jamestown, donde finalmente se hundió después de que todos los pasajeros y la tripulación hubieran sido evacuados. El barco se descompuso y gran parte se recuperó en la década de 1980. El pecio se encuentra a una profundidad máxima de 12 m. y se puede bucear muy fácilmente. Las enormes calderas permanecen intactas y, en un día despejado, los restos de la nave se pueden ver desde la superficie. Su excelente estado de conservación es un ejemplo del espíritu de conservación de la isla.

Otro pecio remarcable es el Darkdale, un buque cisterna de la Segunda Guerra Mundial hundido por un submarino alemán en octubre de 1941. Ese día perdieron su vida 44 personas, conmemoradas por un monumento en el paseo marítimo de Jamestown. El barco está invertido y dividido en dos con la parte superior del casco a 33 m. y la inferior en el fondo arenoso, a 48 m. Sólo una pequeña parte de la superestructura de Darkdale permanece visible para el buceador recreativo.

LA ISLA

La isla de Santa Elena es una isla del océano Atlántico, con una superficie de 121 km², y ubicada a más de 1.800 kilómetros de distancia de la costa occidental de Angola, en África. Se trata de una de las islas habitadas más remotas del planeta y eso es parte de su encanto. Administrativamente, es parte del territorio británico de ultramar que comprende Santa Elena, Ascensión y el archipiélago de Tristán de Acuña; todas estas islas se extienden en una superficie de más de 2.000 millas. La isla es ampliamente conocida debido a que sirvió de prisión militar al exiliado emperador Napoleón I de Francia, desde su derrota final en la Batalla de Waterloo en 1815 hasta su muerte, en 1821.

Volcánica por naturaleza, Santa Elena se formó entre 12 y 7,5 millones de años atrás, constituyendo un complemento de la Cordillera del Atlántico Medio.

Se eleva a más de 3.000 m. del fondo del océano siendo una montaña submarina que emerge de la superficie.

Santa Elena resulta una isla remota para la mayoría por su ubicación en medio del océano Atlántico. Hasta el año 2017 era uno de los destinos de buceo más remotos del mundo ya que se tardaba en llegar cinco días desde las costas de Sudáfrica. Pero con la apertura del Aeropuerto Internacional de Santa Helena llegar a la isla no es ahora tan difícil.

Santa Elena fue uno de los territorios británicos más aislados y, durante 500 años, la única forma de llegar a la remota isla en el Atlántico Sur y la única conexión de sus 4.200 habitantes con el mundo exterior ha sido por mar, a través de un viaje en barco de cinco días a Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. La isla deshabitada fue descubierta por los portugueses en 1502 y fue utilizada durante mucho tiempo como una parada de aprovisionamiento para barcos que viajaban desde las Indias Orientales a Europa. En 1659, la British East India Company tomó posesión de la isla y comenzó a fortificarla. En los años que siguieron a los capitanes Cook y Bligh, llegaron a Santa Elena el astrónomo Edmond Halley, Charles Darwin y, por supuesto, Napoleón.

Antes de que se abriera el Canal de Suez, más de 1.000 barcos al año pasaban por Santa Elena. Poco a poco, la isla se convirtió en un puesto aislado y olvidado. En los últimos 50 años, solo los viajeros más intrépidos han llegado a sus costas. Y sólo unos pocos, como Jacques Cousteau, que buceó en el Darkdale, un petrolero torpedeado por un submarino alemán en 1941, y Robert Stenuit, el arqueólogo marino que descubrió un barco del siglo XVI llamado Witte Leeuw, cuyo tesoro de porcelana Ming es ahora alojado en el Rijksmuseum de Amsterdam, tuvieron el privilegio de bucear en estas aguas.

La población actual es un reflejo de la amplia gama de nacionalidades que vinieron a vivir y trabajar en la isla, descendientes de colonos, marineros, trabajadores itinerantes y esclavos, una amalgama de razas y culturas de Gran Bretaña y Europa, China, India, África y Madagascar. Los “Santos”, como se les conoce, son cálidos y acogedores, siempre con una sonrisa y un saludo. Hablan un idioma tan extraño que es completamente incomprensible hasta que escuchas un poco más de cerca y te das cuenta de que es inglés. Es sólo el inglés el que ha experimentado una evolución peculiar propia.

Hay mucho que hacer y ver en la isla fuera del buceo. Por ejemplo, visitas guiadas a los edificios históricos en piedra de la isla encaramados en lo alto sobre agitados mares, como Longwood House (la «prisión» de Napoleón) o High Knoll Fort y sus vistas panorámicas de la isla. Hay que visitar también Plantation House, la casa del Gobernador y, quizás lo más importante, Jonathan, una tortuga gigante que se cree que tiene más de 180 años, posiblemente contemporánea de Napoleón y, por lo tanto, uno de los animales terrestres vivos más antiguos del mundo.

También encontraremos senderos que atraviesan colinas volcánicas de múltiples tonos. Podemos hacer una caminata por el bosque hasta el Pico de Diana, a 818 m., el punto más alto de la isla. Es bastante fácil gracias al trabajo del National Trust, y es una de las caminatas de ‘post box’ (obtienes un sello y puedes dejar mensajes cuando llegas a este punto). Se poede hacer también una excursión a Deadwood Plain, hogar del wirebird (también conocido como el chorlito de Santa Elena, un ave endémica y uno de los emblemas nacionales de la isla), a través de los bosques. Al otro lado de Santa Elena encontraremos un paisaje misteriosamente lunar de roca volcánica negra, densa jungla subtropical y valles cubiertos de hierba que recuerdan al norte de Gales.

Tanto en superficie como debajo del agua, Santa Elena es una de las maravillas naturales del mundo. Además, Santa Elena está trabajando cuidadosamente para garantizar que lo que tiene actualmente no se pierda. Se intenta que el turismo sea responsable, bien administrado y respetuoso con el medio ambiente.

Hotel
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Habitación en ocupación doble

Condiciones de pago

El 40 % en el momento de hacer la reserva. El resto, 60 días antes de la salida.

Los pagos pueden efectuarse on line, mediante pago seguro, directamente en nuestra agencia o por transferencia a los siguientes números de cuenta:

Incluye

  • 8 días / 7 noches en régimen de alojamiento y desayuno en ocupación doble en hotel Blue Lantern.
  • 2 noches de hotel en Johannesburgo en régimen de alojamiento y desayuno.
  • Traslados aeropuerto de Santa Elena – hotel (ida y vuelta).
  • Paquete de 10 inmersiones en barca y guiadas durante 5 días.
  • Botellas de 12 l. y plomos.
  • Guías cualificados.
  • Tasas e impuestos locales.
  • Seguro de viaje.
  • Seguro de buceo incluyendo cámara hiperbárica sin sublímite de cobertura.

No Incluye

  • Billetes de avión Madrid / Barcelona – Johannesburgo (ida y vuelta).
  • Billetes de avión Johannesburgo – Isla de Santa Elena (ida y vuelta).
  • Tasas aéreas.
  • Comidas no especificadas.
  • Tasa de entrada a la isla (£20).
  • Gastos personales.
  • Alquiler de equipo.
  • Inmersiones adicionales.

Hotel Blue Lantern

OBSERVACIONES A TENER EN CUENTA

**En todos nuestros precios indicamos el coste de las tasas y carburantes que, en el momento de hacer las tarifas, nos comunican las compañas aéreas.

**El itinerario está sujeto a alteraciones dependiendo de los cambios que puedan realizar las aerolíneas en sus horarios y días de alteración de vuelos.

REQUISITOS PARA VIAJAR Y BUCEAR EN LA ISLA DE SANTA ELENA

No se exige ningún tipo de vacuna obligatoria para viajar a la isla de Santa Elena.
Los ciudadanos españoles no necesitan obtener visado para viajar a la isla de Santa Elena.
Se requiere pasaporte pasaporte en vigor, con una validez mínima de 6 meses.
Carnet o titulación de cualquier organización reconocida internacionalmente (PADI, ACUC, SSI, FEDAS/CMAS, NAUI).
Es recomendable llevar el Logbook o cuaderno de buceo en el que figuren al número de inmersiones realizadas y la fecha de última inmersión.

Todo el año

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